Mi primer viaje en AVE

12.02.2008 | por | Categorías: Vida

Hoy ha sido mi primer viaje en AVE desde Valladolid a Madrid: me ha encantado. 56 minutos con una velocidad máxima de 301 km/h: como un rayo.

Hay dos clases, turista y preferente, pero incluso en turista los asientos son anchos y hay mucho espacio para las piernas. Toda la decoración tiene un diseño muy atractivo y evidentemente, es nuevo. Incluso hay asientos (en grupos de 4) que están enfrentados con una mesa enmedio, ideal para compartir notas de una reunión o sacar la baraja :-)

En fin, altamente recomendable. El trayecto de ida cuesta unos 30 , pero si reservas con anticipación puedes ahorrarte un 60 % y que te salga por menos de 20 . Si algún día quieres ir de Valladolid o Madrid o viceversa para dar una vuelta (turismo, ver un musical, etc), ya tienes una alternativa al coche. Quizá sea más cara, pero es mucho más rápida y relajada.

Etiquetas: ave, madrid, viaje
 

Novedades del Mobile World Congress

11.02.2008 | por | Categorías: Movilidad

Acaba de empezar el Mobile World Congress (antes conocido como 3GSM) y ya tenemos varias cosas interesantes.

En primer lugar, por parte de Nokia se ha presentado el N96, que al ya equipadísimo N95 añade receptor DVB-H (el estándar de TDT para móviles, aunque un poco parado en Europa), más formatos de vídeo y de audio, navegador con Flash y posibilidad de marcar las fotos con las coordenadas GPS de dónde se obtuvieron (geotagging). Además, el CEO de Nokia ha dicho que no tienen pensado meterse en Windows Mobile, pero ya veremos, añadiría yo.

El que sí que se ha metido con Windows Mobile ha sido Sony-Ericsson con su XPERIA X1, que incluye un interfaz a priori muy interesante. Por cierto, según Engadget, parece que es HTC quien lo fabrica.

Y por último, ya se ha podido ver Google Android en el MWC, pero de momento sólo en prototipo. Samsung ha afirmado que quiere un móvil con esta plataforma en 2009 como máximo.

Etiquetas: android, mwc, n96, xperia
 

21 Consejos para ser un buen líder

10.02.2008 | por | Categorías: Vida

Aunque el título pudiera darlo a entender, aquí no vais a encontrar consejos para llegar a ser jefe o vender mucho o hacerles la pelota a los clientes. Esta lista pretende servir para que la gente que tienes a tu cargo confíe en ti y se sientan a gusto contigo; y eso vale más que una venta o un alto cargo. Algunos de estos consejos los he leído y otros los he aprendido de otras personas que eran más sabias que yo...

  1. Cuando eres responsable de un grupo de personas, significa exactamente eso: lo que hagan es responsabilidad tuya. Si el código de un programador, si una diapositiva de una presentación que te han preparado, si una demo,... si algo que ha hecho otra persona bajo tu cargo sale mal, la culpa es tuya por no haberlo revisado. Y eso significa que tienes que asumir tu responsabilidad.
  2. Si algo de lo anterior, pasa, nunca, nunca eches una bronca y mucho menos delante de otras personas. Habla con la persona que ha cometido el fallo (secundario, ante tu fallo de no revisar lo que salió mal) con tranquilidad. Díle qué ha salido mal y cómo hay que hacerlo la próxima vez.
  3. Si tienes que corregir el trabajo de otra persona, no tienes que rehacerlo tú. En primer lugar, explica que has visto algo que está mal y cómo habría que hacerlo. Eso servirá no sólo para corregir el fallo en esta ocasión, sino también para que no vuelva a pasar. Se trata de enseñar a las personas a hacer las cosas bien. Es posible que tengas que repetirlo algunas veces, pero hay que tener paciencia: no todas las personas aprenden igual de rápido. Es cierto que puede pasar que debido a la urgencia (son las 11 de la noche y estás revisando la presentación que ha hecho otra persona) tengas que corregirlo tú para poder presentarlo. En ese caso, cuando haya pasado la crisis, habla con la persona en privado y explícale lo que pasó, con calma. Recuerda que corregir una presentación es darle un pez a un hambriento, pero enseñarle a una persona cómo tiene que hacerlo la próxima vez es enseñarle a pescar
  4. Del mismo modo que nunca debes echar una bronca en público, felicita a las personas en público, incluso dando nombres y apellidos. Pero jamás lo hagas comparando a las personas. Di cosas como "El trabajo de fulanito ha hecho que la presentación haya salido perfecta" y no "Fulanito ha sido el que ha mejor ha trabajado para la presentación".
  5. Las personas con las que trabajas son personas, no recursos. Jamás digas que necesitas "3 recursos para un proyecto". Eso duele.
  6. Si las personas bajo tu cargo tienen que hacer horas extra (y las tendrán que hacer), apóyales. Puedes quedarte con ellos en la oficina si tus obligaciones familiares te lo permiten. Puedes llamarles para ver qué tal lo llevan y darles ánimos.
  7. Como en esta profesión no se suelen pagar las horas extras, tendrás que compensarles de otra manera. Puede que tu empresa no permita que les subas el sueldo (márgenes blablabla, beneficios blablabla), pero hay otras formas. Dáles un día libre por aquel sábado que tuvieron que quedarse. Díles que vengan a las 11 si el día anterior se quedaron hasta las 10 de la noche. Regálales un portátil que "sobre". Siempre acuérdalo con tus jefes, pero lucha por imponer estos criterios para el futuro: la gente responderá mejor a esos famosos "picos de trabajo".
  8. Tu primera tarea del día es asegurarte de que tu gente tiene trabajo: una persona desocupada es una persona aburrida. Y el aburrimiento lleva a quemarse.
  9. Evita el efecto cuello de botella. Cuando te asciendan y sea la primera vez que tengas a tu cargo a un grupo de personas, te darás cuenta de que el trabajo de gestionar a esas personas ocupa mucho tiempo: tienes que buscarles trabajo, tienes que revisar lo que te entreguen, tienes que preocuparte de su rendimiento, de sus condiciones laborales y personales, etc. Pero tu primera prioridad son ellos y no pueden estar parados porque no hayas podido revisar el documento que te han entregado hace 3 horas y están esperando que valides. Si tienes que posponer algo, que sea de lo que depende exclusivamente de tu trabajo.
  10. Hay personas muy brillantes (pero muy vagas), personas no tan brillantes (pero muy trabajadoras) y, en raras ocasiones, gente muy brillante y muy trabajadora y no tan brillante y muy vaga. Este último caso no me lo he encontrado nunca (afortunadamente), pero tu misión es sacar el máximo partido de una persona. Tienes que saber por qué una persona brillante no rinde al máximo, cómo sacar partido a las ideas de alguien que lo ve todo muy fácil y aprovechar a las personas trabajadoras para que motiven a las que no lo son tanto
  11. Aunque estés en el trabajo, preocúpate de las circunstancias personales de cada uno: los niños enfermos, muerte de un familiar, hipotecas, coche nuevo, etc. Pero no lo hagas por cumplir, tienes que interesarte de verdad en ello. Para eso están los cafés y no para hablar de trabajo.
  12. A veces, te enfadarás. Puede ser porque hayas dormido mal, porque alguien haya metido la pata hasta el fondo, porque no te hayas explicado bien o por cualquier otra cosa. Antes de hablar con tu gente, relájate.
  13. Puede ser que el cliente o tus jefes te metan mucha presión. No traslades la presión tal cual a tu equipo: dále un par de vueltas antes de hablar con ellos para presentarles la situación y hablar del famoso "pico de trabajo".
  14. Si sigues todos estos consejos, tu equipo te apoyará en los "picos de trabajo" y apenas habrá que decirles nada: ellos mismos apelarán a su responsabilidad para apoyar a su líder
  15. Sé honesto. No hables mal de alguien a sus espaldas si no se lo has dicho antes a la cara (este es difícil). Trata a todo el mundo como te gustaría que te tratasen a ti.
  16. En una discusión (clientes, jefes, equipo), no grites. El que gana es el que mantiene la calma y argumenta su punto de vista, no el que emite más decibelios. Admito que cuando te cabreas o te apasionas, hay que contar hasta 10 para intentar hacerlo bien.
  17. Si alguien de tu equipo está enfadado con el mundo o quemado, tienes que saber por qué. Puede ser el sueldo, que no se siente reconocido o lo que sea, pero cuando el motivo sea justificado, apóyale hasta la muerte ante tus jefes
  18. Tienes que descubrir qué necesitan los miembros de tu equipo. "Necesitar" no es lo mismo que "desear". Pueden necesitar que sean reconocidos y valorados, un cambio de rumbo profesional o simplemente, unas palabras de apoyo. Pero desear, todo el mundo desea cobrar mucho y trabajar poco. Lo anterior es compatible con que alguien necesite una subida de sueldo y/o ascenso para que se sienta valorado.
  19. Las cosas, si se piden con educación y por favor, suelen hacerse más rápido. Un buen jefe no ordena: pide. En vez de "necesito esto a las 3", di "¿podrías echarme una mano con esto para poder entregarlo a las 3?
  20. Cuando tengas que hacer una estimación y no sepas cómo evaluar el esfuerzo (puede ser una tecnología que no controles o que tengas olvidada), no dudes en hablar con la gente que sí que sabe evaluar eso. Un buen jefe sabe dónde están sus limitaciones y no tiene por qué avergonzarse por hablar con un programador o un becario para que le diga en cuánto tiempo se hace una pantalla. Eso sí, recuerda que no todo el mundo sabe (o quiere) hacer una estimación realista. Pero es muy importante que salga real y tienes que mantener esa estimación todo lo que te dejen: una estimación mal hecha afecta al que la hizo y a los que van a tener que trabajar a doble turno para cumplirla. Y seguramente, el producto no saldrá tan bien: habrá retrasos, menos calidad y un cliente menos contento.
  21. Una solución software tiene tres parámetros: tiempo disponible para desarrollarla, funcionalidad y número de personas que van a trabajar en ella. Si te cambian un parámetro, los otros dos tendrán que equilibrarlo: si quieren más funcionalidad, hay que aumentar el tiempo o el número de personas. Si quieren menos tiempo, hay que quitar funcionalidad o aumentar el número de personas. También es cierto que "9 mujeres no tienen un niño en 1 mes": más personal requiere más tiempo de gestión.

Por supuesto, espero vuestros comentarios y aportaciones...

Etiquetas: coordinador, jefe, lder
 

Integración continua

7.02.2008 | por | Categorías: Software

Imagina por un momento que tuvieras un software que cada cierto tiempo mirase en el control de versiones si hay algo nuevo, se lo descargase y compilase todo para ver que nadie se ha olvidado de subir nada. Eso es un sistema de integración continua.

Estos sistemas permiten que programemos una serie de tareas para que se realicen cada cierto tiempo: compilar todo el proyecto, crear un entregable (un WAR o EAR para servidor de aplicaciones, por ejemplo), ejecutar pruebas unitarias, pasar analizadores de código para ver que no hay burradas, etc

Así que imagínate: subes tu código a última hora de la tarde, te marchas a casa y por la noche, el sistema de integración continua ha hecho todas estas acciones. Cuando llegas por la mañana, miras en la web del sistema y ves qué tal ha ido la compilación, las pruebas y demás, con lo que puedes ponerte inmediatamente a solucionar cosas. Estos sistemas también permiten el envío de mails con los resultados, por lo que en caso de que todo vaya bien, ni siquiera hará falta que mires la web.

Hay gran cantidad de software tanto comercial como Open Source para estos menesteres y la mayoría es muy extensible. CruiseControl quizá sea el que tenga una comunidad mayor detrás y es con el que más he jugueteado yo, pero requiere conocimientos de scripts de Ant y Maven para configurarlo, por lo que su curva de aprendizaje es un poco alta. LuntBuild quizá es más visual, pero no lleva tanto tiempo ahí fuera.

Para más información sobre integración continua, os recomiendo el artículo Continuous Integration de Martin Fowler. Como siempre, en la wikipedia tenéis un articulillo sobre ello y un listado de software. Y de propina, una comparativa sobre unos cuantos sistemas de integración continua.

 

El control de versiones

5.02.2008 | por | Categorías: Software

Cuando un grupo de personas intenta desarrollar conjuntamente una aplicación, a nadie le entra en la cabeza que estés todo el día mandándote el código fuente entre los miembros del equipo por mail o mediante pendrive USB. Incluso en el improbable caso de que sólo una persona trabaje con cada fichero, no es la mejor solución.

Para eso se inventó el control de versiones. Se trata de un sitio centralizado donde la gente va subiendo su código fuente y los sucesivos cambios que realiza en él. Así, cualquiera puede descargárselo todo y compilarlo. Otra cosa interesante, es que en caso de que la cagues con un cambio, vuelves a la versión anterior y solucionado. Este software también suele permitir que si un desarrollador trabaja en un fichero, nadie más pueda tocarlo (para no estropear los cambios) o que incluso varias personas trabajen a la vez sobre el mismo fichero y luego "mezclar" los cambios (cuidado con esto, por si acaso). Y también tenemos lo del "branching" y "tagging", que quiere decir que podemos congelar una versión del producto y seguir tirando con la siguiente, pero manteniendo la anterior por si hay que ponerle parches.

Hay muchos productos por ahí (CVS, Visual Source Safe, etc), pero el que suele gustar es SubVersion (o SVN). Instalarlo es muy fácil y si desarrolláis en Windows, tenéis un cliente (Tortoise) que se integra con el explorador, por lo que puedes subir y bajar ficheros con el menú contextual que aparece con el botón derecho.

Por si queréis ver una comparativa, la Wikipedia tiene una (aunque puede no ser muy objetiva).

Eso sí, un control de versiones no es lo mejor para llevar versiones de documentación (aunque es posible). Para eso, mejor un sistema de gestión documental como Alfresco.

 

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